Sabemos que una de las claves para la alimentación saludable es ponerle color a las comidas: verde, naranja, rojo, violeta, amarillo y blanco, entre muchos otros. Cuanto más color agreguemos en el plato, se combinarán nutrientes beneficiosos.
Desde el Senasa potenciamos el desarrollo productivo y estamos presentes en la cadena tanto para proteger la salud de personas a la hora del consumo como para certificar el cumplimiento de la exigencias sanitarias de los mercados internacionales.
La inocuidad también se ve en los colores del campo argentino.

